Lentamente se deslisa entre las sombras del oscuro abismo, arrastrandose hasta lo mas recondito de un refugio que no encuentra.
Gota a gota, su vida escapa de su cuerpo, en pequeñas pero pesadas gotas carmesí, que se deslizan por todo su cuerpo, como recordatorio de lo que existe fuera de su guarida.
Una vez en el fondo, se permite la libertad de tirarse sobre la nada misma, soltando en silenciosos gritos el agonía que vive su alma, incapaz de lamer sus heridas.
Su vida pasa a través de sus ojos, como si de una película se tratase, mostrandole con una sonrisa burlona todo lo pasado, lo perdido y lo que nunca regresaría; con cada imagen, las gotas aumentan su frecuencia, mientras una sonrisa se dibuja lentamente en sus labios.
En esa oscuridad no se ve nada, no se huele nada... pero se siente multiplicado por mil....
Mientras sus ojos se cierran lentamente, una voz se cuela lentamente entre sus pensamientos... pero su sonrisa no desaparece... no cambiaría la paliza.. no evitaría los golpes, las heridas...
Entregaba dispuesto su vida y la entregaría mil veces mas... por el hecho de haber sido capaz de ver... aunque sea una sola vez el sol.
Escucha como pesados bloques de concreto son colocados, uno tras otro, lentamente... pero con una dureza indestructible...
El tintineo de algo cristalizándose... con la promesa de un nunca más...
En esa oscuridad no se ve nada, no se huele nada... pero se siente multiplicado por mil....
Mientras sus ojos se cierran lentamente, una voz se cuela lentamente entre sus pensamientos... pero su sonrisa no desaparece... no cambiaría la paliza.. no evitaría los golpes, las heridas...
Entregaba dispuesto su vida y la entregaría mil veces mas... por el hecho de haber sido capaz de ver... aunque sea una sola vez el sol.
Escucha como pesados bloques de concreto son colocados, uno tras otro, lentamente... pero con una dureza indestructible...
El tintineo de algo cristalizándose... con la promesa de un nunca más...
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